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POEMA PARA RECORDAR UN NACIMIENTO
Yo nací cuando las madreselvas no escuchaban tal vez
La ominosa frecuencia de las balas
Y aún no aparecía el arco iris como señal de pacto
Entre las nubes
Y entre espinos y cardos constaté, que a la siembra
Seguía la cosecha.
Hoy retorno por eso con un amor a cuestas diferente
Y ésta es mi presencia de trovador enamorado de la tarde.
Si alguien me dijera qué es lo que yo más presiento
Le diría que a la vida y a la muerte, pero que a veces
Tengo dudas si estoy vivo o si ya he muerto.
Pero no quiero turbar la fiesta con presagios
Y digo: yo nací, al crearse el mundo, un tercer día.
Nací junto a la yerba y junto al gramalote. Y ésta es
Mi dimensión
Mi presencia de buscador de tesoros no escondidos.
Y como me empeño en recordar mi nacimiento, me desgarro
Con esta piel que he aprendido a conservar, no obstante
Muero.
Salgo por allí a reproducir mis gritos de gitano
Y me veo envuelto sin querer, en la fiesta de alegrías
Compartidas
Jugando a la ronda con niños que nunca conocí
Pero que me aman.
Y hablo idiomas diferentes al pie de la ternura.
Me voy a ver el estrépito de los espinos
Y en mi barca de fuego me marcho a navegar
La madrugada
Y encuentro que la mañana es virgen y amorosa
Para mi gusto de constructor de sueños inmortales.
Esta es por tanto mi promesa:
Volveré con mi vorágine puesta
Para trotar mañana en esta vieja extensión
Definitivamente.
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